¿Qué albergue elegir en el Camino de Santiago?

Encontrar un sitio para dormir es una de las principales preocupaciones de todas las personas que hacen por primera vez el Camino de Santiago. Sin embargo, has de saber que en el trayecto encontrarás una amplia variedad de albergues que se adaptan a la perfección a los gustos y el bolsillo de cada usuario. Si te interesa este tema, te aconsejamos que no te pierdas la entrada de hoy, donde hablaremos de los tipos de albergues que existen en el Camino de Santiago.

Albergues de peregrinos

Comenzamos con el alojamiento más popular de todos, que nos permite vivir una experiencia única y compartir momentos especiales con otros peregrinos. Si haces un amigo en el Camino, lo tendrás para toda la vida. Además, el precio es sumamente económico. ¿Desventajas? Compartir habitaciones puede suponer un problema a la hora de conciliar el sueño. Y aunque por norma general los peregrinos son muy respetuosos con las normas, siempre te puedes encontrar con alguien que no guarde silencio.

Albergues municipales

Suele haber un albergue municipal en cada etapa del camino. Al igual que los anteriores son muy baratos, ya que podremos pasar la noche por unos 5 euros. El principal problema es que las condiciones de habitabilidad no son muy confortables. Para hacer frente a la alta demanda, las literas se agolpan demasiado en ocasiones y la sensación puede resultar algo agobiante. Además, tienes que reservar muy temprano la plaza, ya que se agotan desde las primeras horas de la mañana.

Albergues Privados

Si quieres descansar con mayor comodidad sin rascarte mucho el bolsillo, elige los albergues privados. Son bastante frecuentes y están mucho más descongestionados, por lo que no tendrás que lidiar con multitudes en tu habitación. El precio se sitúa en unos 10 o 15 euros y algunos incluyen el uso de electrodomésticos como lavadoras y secadoras. Además, el trato es casi siempre excelente, ya que están deseando que vuelvas el año que viene.

Albergues Parroquiales

Finalmente, vamos a acabar nuestra entrada de hoy con los albergues parroquiales. Funcionan a base de donativos, por lo que cada uno es libre de aportar lo que pueda. Si no dispones de muchos recursos para hacer el Camino de Santiago, es posiblemente la mejor opción que tienes a tu alcance. Como te puedes imaginar las plazas vuelan muy rápido, pero siempre es buena idea preguntar a los peregrinos si hay un albergue parroquial cerca para probar suerte.

 

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